SECCION 4
EL SERVICIO A DIOS
Capítulo 1
LA DEVOCION EN GENERAL
1] La devoción, en general, consiste de dos elementos: el estudio y la observancia.
2] La observancia posee 4 categorías, a saber: una permanente, la segunda diaria, otra periódica y la última circunstancial.
3] La observancia permanente involucra todo aquello sobre lo que pesa una obligación constante, por ejemplo, el amor y el temor a Dios.
La observancia diaria incluye todas las cosas que deben realizarse cotidianamente. En la época del Bet Hamikdash (El sagrado Templo de Jerusalem) esto significaba los sacrificios diarios que se realizaban en él; en la actualidad, estos son suplidos por las plegarias y la lectura de la Shema’.
En cuanto a la observancia periódica, es todo aquello sobre lo que se está obligado en periodos determinados, por ejemplos los sábados y días festivos.
Y la observancia circunstancial es aquella que debe realizarse según se presenten los hechos, por ejemplo, el precepto de separar la ofrenda de la masa (Chala), el que se lleva a cabo solo si se prepara una masa.
En forma similar el Maaser (diezmo del cereal) que se separa solo cuando la persona consume un producto de la Tierra de Israel. O el precepto de Pidion HaBen (rescate del hijo primogénito) que se cumple exclusivamente cuando nace un hijo primogénito; y otros preceptos similares.
Y cada una de estas observancias puede ser dividida en dos categorías en general. Las primeras consisten en aquello que el hombre debe hacer (Mitzvot ase) y las otras en lo que no debe hacer (Mitzvot lo Taase). Esto es usualmente conocido como preceptos positivos y negativos. Estas se hallan definidas por el versículo de Salmos que recita. “Apártate del mal y haz el bien».

