1. Sin embargo, en el mayor número de los casos, la causa principal por la que las personas se abstienen de ayudar a sus compañeros no es por mezquindad, sino por pereza. Es decir, a la persona le da pereza el tener que ocuparse en buscar dinero, prestarlo y después tener que reclamarlo hasta que le paguen. En verdad, mas aún, la pereza es el impedimento más grande que existe en todo lo que tiene que ver con el servicio divino («abodat Hashem»). Y debido a ello la persona se queda vacía de Torá y mitzvot, por que la naturaleza del perezoso es empujar todo lo que puede para el próximo día o para después.
2. Por este motivo con respecto a la mitzva de guemilut jasadim dijeron Nuestros Sabios: cuatro cosas necesitan ser constantemente fortalecidas y una de ellas es «guemilut jasadim», es decir, que la persona debe acostumbrarse a cumplir esta mitzva de forma permanente.
Y con respecto al servicio divino en general para enfrentar esta mala inclinación la persona debe comportarse cómo se conduce en sus negocios. Es decir así como el mercader se sienta en su tienda incluso en el invierno sufriendo de frio y no le da pereza atender a cada uno de
sus clientes, a pesar de sabe que no va a tener dividendos muy grandes de cada uno de ellos, de todas formas espera ansiosamente que ellos vengan, por que entiende que todo su sustento depende de ellos. Asimismo y cuanto mas y mas debe comportarse la persona en lo que respecta al servicio divino y no debe sentir pereza en el cumplimiento de las mitzvot, por el contrario debe perseguirlas con todas sus fuerzas, ya que por medio de ellas va a ser meritorio de tener parte en el mundo venidero.

