Y nos previno el Señor, Bendito Sea, mucho sobre la mentira y dice: «Hablaran verdad hombre a su prójimo». Y dice: «Estableció con misericordia su trono y se sentara sobre el con verdad». Y nos dice, «Ciertamente son mi pueblo, mis hijos no mentirán». Aprendes que uno depende del otro. Y dice, «Será llamada Jerusalém, la ciudad de la verdad, para aumentar su importancia».
Y ya dijeron, hablaran la verdad en su corazón, por ej. Rab safra, tenia una joya para vender y vino un hombre a adquirirla cuando éste recitaba el Shema, y le dijo, dame la joya por tal suma de dinero, y al ver que no le contestaba le ofreció una suma mayor. Al concluir la oración de Shema le dijo Rab Safra, toma la joya por el valor que dijiste al comienzo ya que en ese valor la pensaba vender. Nos enseña hasta donde estamos obligados en virtud de la verdad.

