Son asimismo muchas y diversas las formas que adopta la profanación del nombre divino, pues mucho es lo que debe el hombre cuidarse en el honor de su Creador, y en todo lo que realice debe observar y analizar atentamente que no resulte nada que pueda profanar el Nombre del Señor, como estudiamos, el que lo profanará sin intención o adrede.
Y dijeron Nuestros Sabios, de qué manera se profana la gloria divina, dice Rab por ej., «yo si al adquirir la carne no la pago de inmediato», Rabí Iojanan agrego, por ej. «Yo si camino cuatro pasos sin meditar en la Torá o sin Tefilin». Significa esto que toda persona de acuerdo a su categoría y a la reputación que posea, debe meditar para no cometer ningún acto que no sea digno de un hombre como él, pues de acuerdo a su importancia y a su inteligencia deberá aumentar su cautela en el servicio divino y en todos sus detalles, y si no lo hace así, profana el Nombre Divino.

