Y los profetas Elías y Elíseos encontramos que buscaban sus lugares de retiro en las montañas, y los sabios y devotos de antaño siguieron sus pasos, pues encontraron este medio como el más adecuado para adquirir la plenitud de la abstinencia, para que no los conduzca la vanidad de sus contemporáneos a atontarse también ellos.
Y en lo que se debe ser cauto en la adquisición de la abstinencia, es en evitar dar pasos agigantados hacia el último extremo pues seguro que fracasará, sino que se irá absteniendo paulatinamente, hoy adquirirá una pequeña porción y mañana agregará algo más hasta que se acostumbre totalmente y se convierta en parte de su propia naturaleza.

