David dijo,» Y hablare de tus testimonios frente a los reyes y no me avergonzare», pues aunque la mayoría de las platicas reales y sus ocupaciones se refieren a grandeza y placeres, y David siendo rey, sería vergonzoso para el estando en su compañía platicar temas de moral y Torá en lugar de hacerlo de cosas inherentes a su grandeza o placeres dignos de reyes, sin embargo no se preocupo por ello en absoluto, ni se dejaba encantar por esas banalidades, pues ya había logrado la verdad, sino que explica y dice, hablare de tus testimonios frente a los reyes y no me avergonzare. Y así lo afirmo Isaías, «Por lo tanto pues mi rostro como una roca, y sé que no me avergonzare».

