El tercer impedimento es la sociedad, o sea la compañía de los necios y pecadores, como lo dice el versículo,»El compañero de los insensatos se perjudicará», pues nosotros vemos repetidas veces aun después de clarificar el hombre sus deberes divinos y la prudencia de los mismo, se debilita en ellos o trasgrede algunas cosas para que no se rían de él sus compañeros o para asociarse a ellos, y esto es lo que el rey Salomón nos previene, el hombre debe tratar de relacionarse con sus semejantes, también tu contéstale que se refiere eso a los semejantes que actúan como personas y no aquellos que actúan como animales. Y el rey Salomón nos continúa previniendo, vete de la presencia de un hombre necio. Y el rey David dijo, dichoso el hombre que no se encamina con los inocuos y explicaron Nuestros Sabios lo siguiente, si se encamina, se parará y si se para finalmente se sentará con ellos. Y dice, no me senté con los falsos, odie la congregación de los malvados y con los inocuos no me siento.

