Y dijeron, debe el hombre apresurarse hacia los preceptos, pues al adelantar la primogénita a la joven mereció preceder cuatro generaciones en el reinado de Israel. Nos dicen también, «Los agiles que adelantan a los preceptos».
Y así nos dicen siempre debe correr el hombre por un precepto aun en sábado. Y en el midrash nos comentaron, él nos conduce por siempre con agilidad, como está escrito, entre los agiles venados.
Porque la agilidad es la gran virtud de la perfección que la naturaleza del hombre la obstruye, pero quien se esfuerza y toma de ella cuando puede, en el futuro por venir la merecerá verdaderamente, pues el Creador, Bendito Sea, le otorgará en recompensa el equivalente por lo que se esforzó tras ella al cumplir su servicio divino.

