Pero el temor fundado en una conducta inteligente y racional, ella es la digna pues sobre ella está dicho, el prudente ve el mal y se esconde y los necios continúan y son castigados.
Y el temor necio es aquel que lleva al hombre a aumentar temores y precauciones y tomar cuidados innecesarios que le anularan el tiempo de estudio y servicio divino.
Y la regla para distinguir entre estos dos temores es lo que expusieron Nuestros Sabios, al decir, donde aumenta la probabilidad de peligro no confiamos, puesto que los lugares en que el peligro es consabido, se debe cuidar, pero el lugar no es seguro no temerás, y sobre esto esta dicho, el perjuicio que no se ve no debe imaginarse, y no considera el sabio sino lo que sus ojos ven, esto se relaciona con lo arriba mencionado, el prudente ve el mal y se aparta, no se refiere sino al mal evidente y no sobre lo que existe la posibilidad de que nos perjudique, y es exactamente a lo que se refiere el versículo mencionado anteriormente, dice el perezoso, hay un león en el camino.

