LA DIGNIDAD DEL TRABAJO
La Torá dice: “Seis días trabajarás y harás toda tu labor”.
Labor es entonces la base del Shabbat; la labor fue enaltecida por el decreto Divino, pues la labor no es una deshonra – sino un derecho humano – y un derecho sagrado. ¡Cuántos siglos transcurrieron hasta que el mundo concibió esta verdad! ¡Qué diferencia entre obreros de las “civilizaciones” griegas y romanas, quienes padecieron de la falta de derechos humanos, y las democracias actuales! ¡Cuántas revoluciones, miserias y guerras podían haber sido evitadas, si se hubiera respetado desde un principio la dignidad y el honor del trabajo!
La tradición judía cuenta que el primer hombre, Adam, al ser expulsado del Gan Eden (paraíso), sólo se reconcilió con su destino luego de habérsele aclarado que iba a trabajar. Dicen nuestros sabios: “Grande es el trabajo, pues honra a aquel que lo realiza”.

