Parashat Sheminí
“sus cabezas (el cabello) no dejaran crecer y sus ropas no rasgaran” (Vaykrá 10,6)
149) Mitzva prohibitiva que los Kohanim ingresen al Santo Templo de Jerusalén teniendo el pelo crecido como las personas que están en los treinta días de duelo, como dice el versículo “sus cabezas (el cabello) no dejarán crecer y sus ropas no rasgarán”.
El fundamento de la mitzva es agrandar el honor del Santo Templo de Jerusalén, para ello fuimos encomendados a no ingresar en él con los pelos crecidos, como es costumbre de las personas que están de duelo. Esta lógica se asemeja a lo que está escrito en la Meguilat Esther, donde le dijo Esther a Mordejai: “pues no se puede ir a los portones del palacio real con vestimentas de duelo”, es decir no es apropiado presentarse en el palacio real sino solo con una imagen alegre, con simpatía, y no con duelo y sufrimiento. Por medio de esta mitzva se alcanzará fortalecer el principio sobre el cual se cimienta todo el Servicio Divino, es decir al fortalecer el servicio del templo que su propósito es despertar, fortalecer y grabar una imagen en el corazón de la persona que se debe conducir de manera correcta, y alejar de sus pensamientos y de sus corazones toda cosa mala y todo pecado, automáticamente se ablandará nuestro corazón y seremos dignos de recibir las bondades del Creador, por ello es tan trascendental presentarnos allí de manera honorable, con temor y alegría para grabar en nuestros pensamientos la importancia de este santo lugar, su grandeza, esplendor y belleza
Se debe cumplir esta mitzva en el tiempo que el Santo Templo está en pie por los Kohanim que son quienes sirven allí. Quien transgrede esta prohibición ingresando después de dejar crecer su cabello treinta dias y sirve será castigado con la muerte en manos del cielo, como dice el versículo “sus cabellos no dejarán crecer y no morirán”.
150) Mitzva prohibitiva que los Kohanim ingresen al Santo Templo de Jerusalén con las ropas rasgadas como dice el versículo “y sus ropas no rasgaran”. Fue repetida esta advertencia respecto al Gran Kohen.
Repitió la Tora esta advertencia para enseñarnos la ley nueva que se aprende de allí, que este Kohen no tiene permitido de rasgar sus ropas por sus seres queridos que han fallecido incluso fuera del tiempo que está realizando el servicio del Santo Templo.
El fundamento de la mitzva es engrandecer el honor del Santo Templo, como fue explicado extensivamente en la mitzva anterior.
Se debe cumplir esta mitzva en el tiempo que el Santo Templo está en pie. Quien la transgrede ingresando al Santo Templo, específicamente desde el Altar hacia adentro, con sus ropas rasgadas y presta servicio será castigado con su muerte en manos del cielo, en caso de ingresar, pero no servir será castigado con latigazos.

