Parashat Jukat
“y que tomen para ti una vaca roja…”. (Bamidbar 19,2)
Mitzva prescriptiva en la que fuimos encomendados de tomar una vaca roja (Para haduma) y quemarla para que estén sus cenizas preparadas para quien necesite de ellas para alcanzar la purificación después de haber contraído impureza de una persona muerta, como dice el versículo “habla a los hijos de Israel y que tomen para ti una vaca roja…y para la asamblea de los hijos de Israel quedará en custodia…”.
A pesar de que he desarrollado señales del motivo de las mitzvot de acuerdo al entendimiento simple de la escritura, en esta mitzva se aflojaron mis manos y temo incluso abrir la boca sobre ella, incluso de acuerdo al simple entendimiento de la escritura, porque vi que nuestros sabios de bendita memoria se alargaron en la gran profundidad de su secreto y su gran importancia hasta que dijeron que el Rey Salomón con su gran sabiduría alcanzó entender todos los motivos de la Tora con excepción a esta mitzva, y otra cosa dijeron que le dijo Hashem a Moshe: a vos te voy a rebelar el motivo de la mitzva de la vaca roja y no a los demás. Y que ahora no piense el que escucha que la profundidad de su secreto y el orden de su ley es purificar a los impuros, porque parecido a esto encontramos en todos los sacrificios, que por medio de su acercamiento se alcanza la pureza. La principal cuestión impresionante de esta mitzva es que purifica a los impuros, pero por otro lado impurifica a los puros que son quienes se ocuparon de quemarla. Otra gran incógnita es que a diferencia de los demás sacrificos este se hacia fuera del campamento.
Las leyes de la mitzva establecen que debe ser una vaca de tres o cuatro años, y en caso de que era anciana no invalidará el proceso. Otra ley es que no se compraba un ternero y se lo criaba para luego de crecido cumplir con el la mitzva de la vaca roja sino que directamente se compraba una vaca roja, la cual debía ser integra es decir plenamente roja, ya que en caso de que tenga dos pelos negros o blancos será invalida. Si tiene pelos que en su raíz son rojos, pero en su extensión son de otro color, todo va detrás de la raíz, solo que se deberá cortar la extensión de esos pelos hasta su raíz colorada. El trabajo invalidaba a la vaca roja, como dice el versículo “… sobre la cual nunca se impuso yugo …”, y a tal punto que si una persona apoyo sobre ella sus vestimentas la invalidará.
Se debe cumplir esta mitzva en la tierra de Israel, en el tiempo que el Santo Templo está en pie. Dijeron nuestros sabios de bendita memoria que desde el día que Israel fue encomendado a esta mitzva hubieron nueve vacas rojas, la primera la hizo Moshe Rabenu (alav hashalom), la segunda Ezra, y las siete restantes fueron hechas desde los tiempos de Ezra hasta la destrucción del segundo Gran Templo de Jerusalén, la décima la hará Hamelej Hamashiaj, quien nos redimirá rápido en nuestros tiempos, amén.
