4] En la profunda planificación que diseñara la Inteligencia Divina se establece que aun estando el hombre inmerso necesariamente en el materialismo, pueda desde la misma materia y por medio de sus actividades físicas alcanzar la perfección y elevarse hacia la pureza y la excelencia. Mas aún, su descenso se convertirá en elevación y desde allí alcanzará la excelencia y la honra incomparable al convertir la obscuridad en luz y las sombras en claridad.
Esto es resultado de que Dios impuso limites y circunscribió la utilización que el hombre puede hacer del mundo y sus criaturas, al propósito deseado.
Cuando el hombre permanece dentro de los limites, el orden y el propósito impuesto por Dios, Bendito Sea, sus mismas actividades mundanas generarán perfección y materializarán en el hombre perfección y una gran excelencia, haciéndolo trascender su estado indigno elevándose de el.

