5] Todos estos patrones y restricciones son los preceptos Divinos, los preceptos positivos y las prohibiciones.
Cada uno de estos preceptos esta destinado a incorporar en el hombre y educarlo en alguno de los niveles de la verdadera excelencia y extirpar las deficiencias y obscuridad que anidan en él. Esto se realiza con el cumplimiento de dichos preceptos positivos y la abstención de las prohibiciones.
Por ello, la estructura de estos preceptos así como los detalles de cada uno de ellos, están basados en los verdaderos aspectos del carácter y la naturaleza humana así como en las necesidades que posee para alcanzar la verdadera perfección.
Y la Divina Inteligencia, conocedora de todo esto así como de la verdadera naturaleza y propósito de las criaturas, analizo todo ello e incluyo todas las necesidades de estas en los preceptos encomendados por medio de la Tora, como esta escrito: «Y nos encomendó Dios cumplir todas las leyes…para nuestro beneficio…»(Deuteronomio 6,24).

