Miercoles

י"ט תשרי התשפ"ז

חיפוש בארכיון

Mitzva 385) Precepto de separar la porción de “Jala”.

Parashat Shlaj

“Lo primero de la masa de ustedes apartarán Jala como porción separada…”. (Bamidbar 15,20)

Mitzva prescriptiva de separar una porción de la masa preparada y entregársela al Kohen, a esa porción se la denomina “Jala”, como dice el versículo “Lo primero de la masa de ustedes apartarán Jala como porción separada…”.

El fundamento de la mitzva es que siendo que la vida de la persona depende de su alimento y la mayoría del mundo vive a base de pan, quiso Hashem, Bendito Sea, meritarnos por medio de una mitzva permanente con nuestro pan, para que recaiga la bendición en él por medio de la mitzva, y que sea un mérito para nuestras almas, de lo que resulta que la masa es el alimento no solo del cuerpo, sino que también del alma. También, para que los Kohanim, servidores de Hashem quienes se ocupaban permanentemente de las tareas del Servicio Divino, tengan lo necesario para su subsistencia sin hacer esfuerzo alguno. Lo que no era así en la porción de la cosecha del granero que recibían, con la que sí debían esforzarse para tener provecho de ella, al tener que colar los granos, molerlos y demás trabajos que debian hacer hasta transformarlos en comida.

Se debe cumplir esta mitzva tanto por hombres como por mujeres. Como precepto de la Torá solo en la tierra de Israel, y en el momento que la mayoría del pueblo están allí asentados, pero como obligación establecida por los sabios de bendita memoria incluso fuera de la tierra de Israel. Esta obligación la establecieron para que no se olvide esta tan preciada mitzva de jala de Israel. Al ser este el motivo de la obligación en la diáspora se acostumbra a no ser tan severo y solo separar de una masa grande la cantidad de Kazait que es una medida muy pequeña de aproximadamente 30 gramos, la cual no es comida por ningún Kohen ni grande ni pequeño, sino que es arrojada al fuego.

 

"El Rabi Simlai dijo: seiscientos trece mandamientos se le han comunicado a Moisés. Trescientos sesenta y cinco prohibiciones equivalentes al número de los días del sol, y doscientos cuarenta y ocho preceptos a cumplir, correspondientes a los miembros del cuerpo humano." (Tratado Makot 20: )