Y así dijeron, no remueven los objetos antiguos para que parezcan nuevos, y también, no se mezclan dos productos distintos aun siendo nuevos, ni siquiera siendo el que no introduce de más valor, no se mezcle ni se los venda de ese modo. Todo el que hiciera esto se denomina pecador y se lo denigra de cinco maneras, inocuo, abominable, despreciable, excomulgado, aborrecible. Y más dijeron Nuestros Sabios, el que le roba a su compañero aun un céntimo es como si le tomara el alma, he aquí la gravedad de este pecado aun en una íntima medida. Y agregaron más, no se retienen las lluvias sino por el pecado del robo.
Y más dijeron, en una caja llena de pecado cual cusa antes, el robo. Y, la generación del diluvio no se decreto su condena sino por el robo.
