Y la abstinencia en las costumbres, es el retiro, el alejamiento de la sociedad para dedicarse al servicio Divino y la meditación como corresponde, con la condición de no caer en el extremo opuesto, pues ya dijeron: “El hombre debe relacionarse con sus semejantes” (Tr. Ketuv. 17) y así dijeron: “La espada sobre los solitarios y son inculpados” (Jeremías 50), la espada será sobre los sabios que permanecen solitarios y se ocupan de la Torá (Tr. Macot), sino buscará la compañía de los buenos durante el tiempo necesario para su estudio o para su sustento y se retirará a buscar la comunión con Dios y alcanzar el camino correcto y el servicio verdadero, y comprende esto, la disminución de las pláticas y la cautela en las conversaciones banales, el no observar fuera de sus cuatro pasos y todo lo que se le asemeje de entre las cosas que el hombre asume hasta que se imprimen en su propia naturaleza.
Y estos tres aspectos, aunque los he desarrollado en forma resumida, observarás que comprenden muchas de las actividades del hombre, y ya te he dicho que los detalles no se pueden enunciar, sino dependen del análisis particular el adaptarlos a las normas expuestas.

